jueves, 25 de agosto de 2011

Apariciones en las novelas de Warhammer Fantasy IV

NOVELAS CON ELFOS OSCUROS O DRUCHII

Los Elfos Oscuros (EO, druchii) es una raza que ha tenido el privilegio de ser elegida para novelas de Warhammer, pero en realidad como protagonistas (por así decirlo) sólo aparecen en la famosa saga de Malus Darkblade. Ahora bien, por suerte también podemos contar con la trilogía de La Secesión de la línea de Tiempo de Leyendas, que nos ofrece una buena posibilidad para ser testigos del "nacimiento" o "formación" de los Elfos Oscuros como raza o facción en Warhammer, y por tanto se podría también decir que los EO son aquí protas, ¿no?.


lunes, 1 de agosto de 2011

Análisis de "El Rey Dios" (La Leyenda de Sigmar 3)

EL REY DIOS (La Leyenda de Sigmar 3) (Tiempo de Leyendas 1ª trilogía)

Autor/es: McNeill, Graham
Editorial: Timunmas
Colección: Warhammer
Fecha publicación: 17/05/2011
ISBN: 978-84-480-3864-9
Páginas:
Cubierta: Rústica con solapas
Sinopsis:
El Rey Dios cierra la trilogía La leyenda de Sigmar, perteneciente a la serie Tiempo de leyendas. Sigmar, el primer Emperador, es un dios entre los hombres, un líder nato y un guerrero invencible. Tras derrotar a los orcos en el Paso del Fuego Negro y frustrar la invasión del Caos en Middenheim, el Imperio disfruta de cierta paz. Sin embargo, en los extensos desiertos de Nehekhara otro imperio está surgiendo. Nagash, el más temido de los nigromantes, está decidido a hacerse con el control del Viejo Mundo y no dudará en arrasar todo lo que se interponga en su camino con su imparable ejército de pesadilla. Cuando las legiones de criaturas sobrenaturales comiencen a invadir el Imperio, Sigmar deberá defender las tierras de los vivos del ataque de las hordas de los muertos para impedir que los sueños de dominio de Nagash se hagan realidad. El Rey Dios cierra la trilogía La leyenda de Sigmar, que relata la épica historia de Sigmar y de la fundación del Imperio.

Comentario personal:

Escrita por Graham McNeill. Año 2011. Tercera y última novela de la trilogía “La Leyenda de Sigmar” (incluida en la líneas Tiempo de Leyendas). Es interesante constatar que por fin Sigmar parece algo más, es decir, en las otras novelas es un hombre, con una visión diferente pero un hombre al fin y al cabo, en este libro sin embargo aparecen algunas cosas más que, a mi modo de ver, se echaban de menos. En esta ocasión el enemigo son los no-muertos comandados, como se ve en la portada, por el poderoso Nagash. Aparecen pues esqueletos, necrófagos, lobos no-muertos, espectros, vampiros, nigromantes, murciélagos, etc. El Imperio tendrá de nuevo que pasar una terrible prueba para permanecer unido y seguir conformando una nación que perdure en el tiempo. El autor ha sabido crear una historia interesante, donde Sigmar es sólo un personaje más, dejando un mayor protagonismo a los condes de cada región (o pueblo). Y es una buena idea, pues el lector irá viendo qué sucede en cada lugar del Imperio, y recordará que ésta nación está formada por un puñado de pueblos con sus propias culturas, pensamientos y miedos. Los no-muertos avanzarán sembrando el terror por donde pasen, destruyendo incluso pueblos enteros, y las gentes del imperio acabarán dándose cuenta de la importancia de su unidad. En la confrontación final Sigmar volverá a ser decisivo para la supervivencia del Imperio, pero, como en el resto de la trilogía, será gracias a la ayuda de la gente que lo rodea, no sólo hombres y mujeres de su amado Imperio, sino también de sus aliados enanos.


jueves, 21 de julio de 2011

Helado de pistacho (relato no ficción)


HELADO DE PISTACHO

Este verano era el más caluroso que recordaba, por supuesto a mamá no le parecía así, pero Estefanía sí que estaba de acuerdo con ella. Echaba de menos a Fani, ojalá hubiera venido, porque sabía que se iba a aburrir muchísimo. Como siempre.

Otro año más de vacaciones en aquél pueblo costero. ¿Es que no había otro lugar en el mundo?. La playa estaba muy bien, pero ya era mayor para jugar con la pala y el cubo, o para pasear y pasear simplemente. Papá le decía que aquél era el lugar perfecto para descansar, ¿pero qué tiene eso de bueno?. Lo que le gustaría era divertirse, como en casa, poder salir con sus amigas, ir a la piscina. Pasarlo bien. Pero allí sólo estaban sus padres y su hermano Manu.

- ¡Vamos Lala!

- Ya voy, no vayas rápido que te vas a cansar.

Se detuvo a limpiarse el sudor de la frente. Quizás no había sido tan buena idea ofrecerse a acompañarlo a comprar “su” helado de pistacho. Lo miró mientras seguía subiendo la calle empinada. Podía ver como la camiseta comenzaba a pegársele en su pequeña espalda por culpa del sudor. Al menos mamá lo había convencido para que se pusiera la gorra, porque el sol estaba pegando fuerte. Se volvió de pronto.

- ¡Lala no te pares!

- ¡Ya, ya!. – Echó a andar de nuevo, y aceleró el paso para tratar de alcanzarlo.


miércoles, 13 de julio de 2011

Apariciones en las novelas de Warhammer Fantasy III

NOVELAS CON CAOS

Novelas donde sale el Caos hay muchas, pues el Caos es el enemigo favorito,jeje. Pondré de un lado las novelas donde el Caos es protagonista, o mejor decir co-protagonista, y luego novelas donde aparece. Eso sí, el Caos aparezca donde aparezca, y como aparezca, siempre es algo muy influyente en cualquier novela, así que raramente aparecerá "de puntillas".

Novelas donde el Caos es importante serían:

1.- "Los Jinetes de la Muerte": es una novela en la que hay dos protagonistas claros, y uno de ellos "cae" en el Caos. Es una gran novela, la recomiendo, además se enclava en la época del ataque de Archaón.

Autor: Dan Abnett

Editorial: Timunmas

Precio: 9'95

Sinopsis: En el extremo norte se encuentran los Desiertos del Caos, un territorio impregnado por la magia corrupta de los servidores de los Dioses Oscuros. El helado país de Kislev, situado entre esa antesala del infierno y el mundo civilizado, se ha convertido en baluarte contra la creciente marea del mal. Dos soldados del Imperio se unen por primera vez a la campaña que intenta repeler a las salvajes tribus nórdicas que invaden Kislev.


jueves, 7 de julio de 2011

Lo de siempre...

Lo de siempre... vas al río y se seca.

Pululando por la web de Scyla me topo con la "entrevista al editor de Junio 2011", y ahí me he llevado sorpresas desagradables, aunque con una gran diferencia, una es un disgusto más que otra cosa, y la otra es, para mí, una auténtica lástima. Y, como siempre que me llevo un chasco, hablo de las novelas de Warhammer Fantasy.

En primer lugar resulta que la tercera novela de la trilogía El Ascenso de Nagash, llamada "Nagash el Inmortal", no verá la luz este año, que es lo que yo esperaba tras las "prisas" que se habían dado en publicar las novelas que faltaban para completar la trilogía La Leyenda de Sigmar y la trilogía élfica de La Secesión. Según parece Timun Mas planea publicar la novela en enero de 2012 (fecha que además no está realmente confirmada). A ver, según creo la novela en inglés se publicará en agosto, si nos llega en castellano en enero no está mal, de hecho es más o menos lo normal, pero ya señalé en otra entrada, y en esta misma, que los dos últimos libros de las trilogías sobre los elfos y Sigmar habían sido publicados muy cerca uno de otro en castellano, aunque, en este caso lo interesante es que en inglés "Caledor" se publicó en inglés en mayo y nos llegó en castellano tan sólo un mes después (qué prisas ¿no?), eso me hizo pensar en aquél momento que este año la trilogía sobre Nagash también quedaría completa... pero no, será en 2012, presumiblemente en enero, ya que el editor dice "si no hay imprevistos de última hora", que a mi me ha sonado bastante mal la verdad, aunque lo dijera con la mejor intención.


miércoles, 6 de julio de 2011

La gominola blanca (relato no ficción)



LA GOMINOLA BLANCA

Se pasó la mano por el pelo, de la sien a la nuca. Era un gesto muy común en él y del que apenas se daba cuenta ya. Su hija bromeaba con aquello siempre que podía. No tenía el cabello de antaño, ahora su cabeza estaba más bien “despejada”. Cuando empezó a darse cuenta de que perdía pelo era tarde y no le importaba, estaba demasiado ocupado con su trabajo y su familia. Ahora hacía bastantes años que se había jubilado y el poco pelo que le quedaba era de un gris que no le gustaba. Así que siempre lo llevaba muy corto y esperaba que cayera con el tiempo.

Sonrió. Estaba contento aquél día. Sentado en aquél banco, a la sombra de uno de los altos árboles de la plaza. Se sentía como un niño pequeño haciendo travesuras. Miró su arrugada mano. En su palma descansaba una pequeña gominola azucarada con forma de oso. Era blanca. Se la echó a la boca en un solo movimiento.


Las zapatillas de Dani (relato no ficción)


LAS ZAPATILLAS DE DANI

Daniel estaba cansado después de su día de cole, habían hecho muchas cosas divertidas y todavía le olían las manos a la plastilina amarilla. Su mami le estaba esperando al lado del árbol, donde siempre, para recogerlo y no pudo esperar para contarle lo que había hecho Pedro con su plastilina, un caballo muy grande, más grande que el perro que había hecho él.

Por el camino estuvo hablando atropelladamente y mami lo escuchaba, no lo miraba pero él sabía que sí lo escuchaba, porque lo de la plastilina era importante, muy importante. De vez en cuando tenía que ir más rápido para poder seguir el ritmo de mami, que siempre parecía tener prisa, pero no importaba, ya quedaba poco para llegar a casa. Y antes de llegar quería contarle todo lo que había hecho, pero todo todo.

- Dani cariño que estas pisando el agua, ve por los laterales hijo.

El pajarito (relato no ficción)



EL PAJARITO



Esta mañana salí de casa de mal humor, había surgido algo que no esperaba y que no deseaba hacer, sin embargo no podía evitar hacerlo… Escribiéndolo ahora me parece una tontería haber estado enfadado por algo no planeado, pero esta mañana… esta mañana tenía pintado en la cara el gesto huraño del que no quiere que nadie le salude siquiera.

El enfado no duró mucho, lo justo para andar un trecho y cruzar una calle. Mi mal humor me había hecho mirar al suelo enfrascado en pensamientos no demasiado fructíferos, quizá por eso lo que captó mi atención tuvo que jugar con mi campo visual dos veces antes de que me dignara a mirar qué era.