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AMIGO
Le gustaba el olor de aquella cafetería y no le vendría nada mal otro cafelito con leche antes de ponerse en marcha. La ruta de hoy... Notó un par de golpes en el hombro. Se volvió y sonrió a medias.
- ¿Salva?
- ¿Qué tal tío?, ¿y esa cara?, un día de estos te va a salir una ulcera de esas, ya verás. - Le dijo su amigo mientras se sentaba en el taburete de al lado.
- Puede que ya tenga una.
- No me extrañaría, joder. ¿Que tal está Úrsula? ¿y la enana?
- Están bien. ¿Y tus padres?
- Bah, ahí van, ya sabes.